Una experiencia auténtica, fresca, realista y congruente en la que madres e hijos nos encontramos para romper los mitos entorno a esta relación.

Mas allá de la creencia que desde el alma elegimos a nuestros padres desde antes de nacer, muchos nos encontramos con la realidad de crecer en el lugar que conscientemente no elegimos y sin embargo, es en ese seno en donde nos desarrollamos nos guste o no.

Pocos comprendemos que para llegar a comprometernos necesitamos crecer. En una relación se requiere la reconciliación con nuestra propia historia para desprendernos del pasado y permitirnos “SER GRANDES ANTE LA VIDA”.

Vivimos en un mundo lleno de exigencias económicas, sociales y familiares, un mundo competitivo en donde parece que las oportunidades tenemos que pelearlas cuando el agotamiento y el estrés se vuelven nuestros peores enemigos.